Las ediciones de Almassora, Borriol, Alfondeguilla y Vall d’Alba se saldan con un abrumador éxito de participación y una excelente valoración de su organización.
Con la celebración simultánea de 4 ediciones y la masiva participación de cerca de 200 niños, se puede hablar sin tapujos de que el 2017 ha sido el año de la consolidación de los campus de verano organizados por la Delegación Territorial de Castellón de la FCCV.
Estas actividades, orientadas a niños en edad escolar y siguiendo el formato de las conocidas “escuelas de verano”, pretenden acercar a los más jóvenes no sólo los entresijos del (para el gran público) desconocido mundo cinegético, sino también todo un compendio de actividades tradicionales vinculadas al mundo rural a las que las nuevas tecnologías y situación social han puesto en jaque.
La buena organización y el transcurso sin incidentes de las actividades programadas han sido la tónica general de unas jornadas en las que, como principal novedad, ha destacado la inclusión de los programas formativos de l’Escola de Caça i Natura.
Como viene siendo habitual, dos de las disciplinas cinegéticas más puras, la cetrería y la caza con arco, han sido protagonistas del plan docente de l’Escola en estos campus. El íntimo contacto con las rapaces y su manejo en observancia de su bienestar, el conocimiento de su fundamental papel ecológico y la visión de la caza como un acto natural y cotidiano han sido el telón de fondo del taller de cetrería. Por su parte, la innata capacidad para la puntería y el aliciente de la perspectiva competitiva fueron los argumentos que encandilaron a los participantes en las sesiones de tiro con arco.
Las actividades para escolares organizadas por la FCCV tendrán su continuación en las próximas fechas en otras localidades valencianas y castellonenses que, siguiendo la estela marcada por la Delegación de Castellón, celebrarán jornadas similares en lugares como Alborache, Les Useres, Navarrés, Castelnovo o Viver.




